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La Estadía en el Hospital: Qué Esperar y Cómo Prepararse

por Karen McClellan, RN
Fuera de los partos, muchas mujeres nunca han estado hospitalizadas antes, lo que puede ser una experiencia traumatizante, especialmente cuando no se sabe lo que podemos esperar. Con las regulaciones de las compañías de seguros y de los hospitales, la mayoría de las pacientes están hospitalizadas el menor tiempo posible. Por lo tanto, generalmente se trata de hacer lo más que se puede en la consulta externa, antes que la paciente sea admitida al hospital, como exámenes físicos, de laboratorio, exámenes radiológicos y autorización para cirugía. Entonces, ¿qué es lo que una mujer puede esperar cuando se hospitaliza para cirugía?

Como mencionamos anteriormente, antes de la admisión, en el proceso de completar los exámenes preoperatorios, procedimientos y otros documentos necesarios, la paciente ya ha tenido la oportunidad de conocer a algunas de las personas del equipo médico. La visita preoperatoria es un momento apropiado para que la paciente haga preguntas a su cirujano y para que reciba información específica en referencia al procedimiento quirúrgico y tratamiento. Algunas de las preguntas que se pueden hacer pueden ser: instrucciones de dieta y preparación del intestino antes de la cirugía, medicinas que la paciente puede o no puede tomar, tiempo de estadía en el hospital, tipo de anestesia que se planea usar, tipo de incisión, cuidado de enfermería, medicinas para el dolor, tiempo de recuperación, etc.

Se recomienda hacer una lista de las preguntas y venir acompañada del esposo, familiar, compañero o amigo(a) porque esto ayuda para que la paciente reciba la mayor información posible. Algunos hospitales permiten que un familiar o esposo pueda dormir en la habitación mientras la paciente está hospitalizada. Pregúntele a su cirujano o a los miembros del equipo médico cuál es el reglamento del hospital en referencia a acompañantes. Ayuda mucho que la paciente tome una parte activa en su plan de seguro médico para sentirse representada como una cliente de salud y no únicamente como una paciente pasiva.

El día de la cirugía planee llegar temprano al hospital y asegúrese que ha leído cuidadosamente y seguido las instrucciones de preadmisión. Objetos de valor deben dejarse en casa. Si está tomando medicinas, traiga una lista que incluya los nombres de las medicinas, la dosis y la frecuencia conque las toma. Después de registrarse en el Departamento de Admisión, la paciente irá al área preoperatoria donde es preparada para la cirugía planeada. Se le explicará los formularios de consentimiento y se los firmarán, caso aún no se hayan firmado. La paciente hablará con el médico o una enfermera del Departamento de Anestesia que le aplicará la anestesia o un sedativo para ayudar a relajar durante el período antes de la cirugía.

En este lugar también se aplica una vía intravenosa para administrar líquidos, medicinas y sangre en caso que sea necesario, así como una droga que induce la anestesia general. Si la paciente va a recibir una anestesia regional (bloqueo) que adormece de la cintura para abajo, se introduce un tubo pequeño (sonda) en una parte anestesiada de la espalda en un espacio pequeño alrededor de los nervios de la espina dorsal. Cuando se administra la anestesia, la paciente no va a poder mover o sentir la parte del cuerpo que esté abajo del bloqueo. Cuando la paciente se duerma, se introducirá un tubo en la boca y garganta para administrar una mezcla de oxígeno y anestesia para que la paciente esté inconsciente pero respirando bien. El tubo se extrae antes que la paciente se despierte.

Durante la cirugía, el cirujano/ginecólogo puede usar bisturíes, tijeras, electrocauterio o láser. El cirujano evalúa el volumen del líquido abdominal y tomará ejemplos del líquido para analizar y ver si hay células cancerosas. Cuando una paciente parece que tiene un cáncer incipiente, se puede hacer biopsias del tejido de varias partes del abdomen y de debajo del diafragma para examinar en el microscopio. Los nódulos linfáticos pélvicos y de la aorta también pueden ser examinados para ver si hay células cancerosas. El cirujano también inspeccionará cuidadosamente el intestino. Se cerrará la incisión con grapas, suturas o fajas estériles o una combinación de éstos y se cubre con una venda. Ocasionalmente el equipo quirúrgico debe dejar la incisión abierta para que se sane de dentro para fuera. En este caso, la incisión necesitará ser irrigada o cambiar los apósitos especiales de acuerdo a las instrucciones del cirujano.

Después de la cirugía la paciente va a la Sala de Recuperación donde se despierta poco a poco después de la anestesia general y recupera la sensibilidad y el movimiento del área abajo de la cintura, si recibió anestesia de bloqueo. En la Sala de Recuperación se controla la tensión, la temperatura, el pulso y la respiración, así como el dolor o nausea. Después se la transfiere a la habitación donde la paciente estará durante el período de hospitalización. Las enfermeras la ayudarán a pasar de la camilla a la cama para llevarla a la habitación, así como a sus familiares.

La mayoría de las pacientes estarán restrictas a quedarse en la cama durante el período inmediato después de la cirugía. Durante el período pos-operatorio inicial se tiene una sonda en la vejiga para la orina y para controlar la hidratación. Cuando la cirugía abdominal requiere envolvimiento del intestino, se introduce un tubo nasogástrico que sirve para descomprimir el tracto digestivo y remover líquido gástrico. Hay otras sondas, por ejemplo la sonda Jackson-Pratt, que sirve para drenar el exceso de sangre o líquido del área operada y puede permanecer por algunos días o hasta la próxima consulta con el médico. Se continúa con la administración de líquidos intravenosos hasta que la paciente pueda beber líquidos claros sin experimentar nausea o vómito. Además de los líquidos intravenosos, otras medicinas como antibióticos se pueden administrar por vía intravenosa de acuerdo a las instrucciones del equipo quirúrgico.

El control del dolor en referencia a la comodidad y al nivel de actividad de la paciente es una de las prioridades más importantes durante el período de recuperación. En referencia a la comodidad, el cirujano puede ordenar una bomba de Analgésico Controlada por la Paciente (PCA) que libera una cantidad programada de medicina para el dolor directamente en la vena o espacio epidural cuando la paciente aprieta el botón. Otras formas de medicina para el dolor pueden ser una inyección o píldoras. Para controlar y tratar el dolor eficazmente es importante comunicarse con la enfermera o con el equipo médico. La meta es poder controlar el dolor para recuperarse tan pronto como sea posible y comenzar a aumentar el nivel de actividad.

Es muy común sentir nausea después de una cirugía. Puede ser resultado de la anestesia, la medicina para el dolor o la manipulación del tracto digestivo durante la cirugía. Si usted sufre de nauseas o mareos producidos por el movimiento, la nausea después de la cirugía puede ser más severa. En ese caso usted debe hablar de este asunto con su anestesiólogo antes de la cirugía para que use otras drogas para controlar mejor la nausea. Si siente nausea, puede ser tratada con medicinas, de acuerdo a la necesidad. Si la nausea persiste, el equipo médico puede cambiar la medicina para el dolor y ver si se resuelve el problema.

Durante el período de recuperación, es importante que la paciente respire profundamente varias veces cada hora para prevenir problemas serios con los pulmones. El cirujano puede recomendar que la paciente use un espirómetro, un instrumento para respirar que ayuda a expandir los pulmones y causa tos, lo que ayuda a limpiar las secreciones del tracto respiratorio. Mientras la paciente está en la cama, pueden aplicarse dispositivos que comprimen las piernas de la paciente para prevenir la formación de coágulos en las piernas. Además, la paciente debe levantarse de la cama y comenzar a caminar tan pronto como sea posible. Al principio será difícil levantarse pero con práctica y la ayuda de una enfermera o familiar será más fácil y menos incómodo. Caminar ayuda a prevenir la formación de coágulos, expande los pulmones, aumenta el movimiento del tracto digestivo y aumenta el flujo sanguíneo al área de la cirugía.

La enfermera y el personal de enfermería proveerán la mayor parte del cuidado después de la cirugía. Algunos de estos cuidados incluyen el control de las señales vitales, vaciar los drenajes, inspeccionar el área quirúrgica, efectuar un examen físico, cuidar de la herida, administrar las medicinas, evaluar el dolor y la efectividad de las medicinas para el dolor y evaluar el nivel de actividad de la paciente. El personal de enfermería trabaja estrechamente con el equipo médico y lo mantiene informado de cualquier cambio o necesidad que la paciente tenga. Muchos hospitales universitarios y de investigación tendrán un equipo de médicos que examina y hace el seguimiento de cada paciente durante su recuperación en el hospital. Durante el día la paciente puede esperar ver una variedad de médicos que forman parte del equipo ginecológico. El cirujano y el ginecólogo principal pueden ver la paciente una vez cada mañana o simplemente hablar con el equipo médico que hace el seguimiento de la paciente. Prepárese a hacer preguntas específicas relacionadas con su tratamiento y el proceso de recuperación.

La preparación para el alta del hospital comenzará el día de la cirugía o antes anticipando cualquier necesidad especial, equipo u otro cuidado que puede ser necesario. Enfermeras, médicos, coordinadores de cuidado en casa y asistentes sociales colaboran planeando cada alta del hospital. La meta es identificar todas las necesidades posibles cuando la paciente va a la casa y establecer los recursos necesarios para satisfacer cada una de esas necesidades. Se puede utilizar una enfermera que visita la paciente en la casa para limpiar la herida, aplicar medicinas especiales o para terapia física.

Antes de salir del hospital, la enfermera o el médico explicarán las restricciones de actividad incluyendo manejo de coches, ejercicio fuerte o levantamiento de mucho peso. La paciente recibirá recetas de medicinas para el dolor y cualquier otra medicina de acuerdo a la recomendación del equipo médico. Se marcará la consulta de seguimiento y se le dará a la paciente un número de teléfono del médico de guardia para llamar en caso de preguntas o dudas que pueden presentarse. Una vez en la casa, goce de la compañía de sus amistades y familiares para apoyo y ayuda mientras el proceso de recuperación continúa. Concéntrese en la fuerza y triunfo que cada día de recuperación le da más esperanza y carácter. ¡Feliz recuperación!

  
     
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